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El Pelafustán

23.10.16

La mentira del bono


































La Mesa en la que se acordó el bono. | CASA ROSADA.

Triaca dijo que con los $ 2.000 de fin de año se “compensa” la pérdida del poder adquisitivo de los salarios. Un informe revela que una real compensación oscila  entre 3 y 7,5 veces el monto acordado entre el Gobierno y la CGT.    

Datapuntochaco | INFORME

Para el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, el bono de fin de año con 2.000 pesos de piso “compensará” a los trabajadores que “se vieron afectados durante el primer semestre” y “permitirá que en 2017 la paritaria no lleve el arrastre de la inflación anterior”.
Así, el gobierno de Mauricio Macri cree que la pérdida del poder adquisitivo de los salarios se saldará con el pago extra, que para los jubilados que cobran la mínima será de 1.000 pesos. Sin embargo, un estudio del Centro de Economía Política de Argentina (CEPA) establece que una real compensación oscila entre más 6.000 pesos y casi 15.000 pesos, según la actividad, esto es entre 3 y 7,5 veces el valor del bono que Triaca cree como suficiente para “reparar” la pérdida.
Según publicó ayer Página 12, el estudio realizado por el CEPA, hecho sobre la base de los convenios colectivos de 13 sectores en dos períodos paritarios (2015/16 y 2016/17), arroja importantes conclusiones en cuanto a la pérdida de poder adquisitivo frente a la aceleración inflacionaria verificada desde fines de 2015, es decir, desde que se desató el proceso devaluatorio con la llegada de Cambiemos al Gobierno. 
La pérdida promedio en el primer período para esos 13 gremios fue del 7,02 por ciento, considerando diferentes meses base (entre abril y julio de 2015, según la fecha de puesta en vigencia del convenio de cada uno), tomando en cuenta los índices de precios de la Ciudad de Buenos Aires (CABA).
La mayor pérdida correspondió al petrolero, del orden del 13 por ciento, explicada por un aumento de salarios del 27,8 por ciento (julio 2015 a julio 2016), contra una inflación del 46,9 por ciento. Es interesante ver, según destaca el CEPA, que se haberse mantenido el ritmo de inflación registrado de enero a octubre de 2015, la paritaria de los petroleros hubiera arrojado un aumento del poder adquisitivo del 1,36 por ciento.
Del estudio surge que también Camioneros, Encargados de Edificios y Estatales de UPCN registraron caídas del poder adquisitivo superiores al 10 por ciento, sectores que también habrían tenido mejoras reales si no se hubiera acelerado la inflación. Gastronómicos y sanidad, que firmaron en junio de 2015, sufrieron pérdidas de poder adquisitivo del 8 al 9 por ciento a junio de este año.
Los sindicatos que firmaron acuerdo en abril y mayo (metalúrgicos, papeleros, comercio, construcción, gráficos y alimentación) tuvieron caídas de poder de compra menores (3 al 5 por ciento), dada la menor cantidad de meses de alta inflación. Bancarios, con acuerdo vigente de enero a diciembre, le empató a la inflación.
Para el período 2016/17, se observa que los aumentos negociados por esos mismos 13 gremios oscilan entre el 30 por ciento (papeleros y petroleros) y el 39 por ciento (comercio y construcción).
El trabajo del CEPA realiza luego un análisis detallado de los seis convenios más destacados por su inserción en la estructura económica y tamaño para estudiar la evolución del poder adquisitivo de los salariados registrados y encuadrados en convenios colectivos. Tomando en cada caso el sueldo de la categoría más representativa de la actividad, resultaría que, para recuperar el poder adquisitivo neto perdido entre ambos períodos, en cada uno el bono a recibir en diciembre debería ser:

-Metalúrgicos, de 14.867,60 pesos.
-Comercio, 12.975,08 pesos.
-Construcción, 8.962,81 pesos.
-Gráficos, 10.416,49 pesos.
-Gastronómicos, 13.435,71 pesos.
-Administración pública (UPCN), 6335,71 pesos.

Jubilaciones

Según el CEPA, las jubilaciones mínimas alcanzaron en septiembre de 2015 el nivel de poder adquisitivo más alto, empatando a septiembre de 2013. Luego del último aumento de 2015 se presenta una importante caída, que incluye la devaluación de diciembre de ese año y su consiguiente traspaso a precios, aspecto que impacta en el nivel de poder adquisitivo de las jubilaciones en particular, y del conjunto de la población en general.
Además, cabe considerar que los productos propios de una canasta de bajos ingresos y los remedios aumentaron por arriba del promedio de inflación, lo que impactará aún más en los jubilados, señala un artículo publicado en Nuestras Voces. 
Un dato relevante es que el aumento de septiembre de 2016 es el segundo menor de los ocurridos en los últimos años (el más bajo fue en marzo de 2014). También se puede observar que, luego de la devaluación de enero 2014, la jubilación se recuperó hacia 2015.
Sin contar el llamado “subsidio extraordinario por única vez”, el nivel de las jubilaciones está 11,93% debajo de su nivel de septiembre de 2015. Para igualar el poder adquisitivo de esa fecha, se requiere en diciembre un bono de 750 pesos. Esto es así con una proyección de inflación de 1,5% para los meses que van de octubre a diciembre. Por tanto, 1.000 pesos supera la pauta de poder adquisitivo, contra una canasta promedio como la de la CABA, pero no recompone en absoluto la tranquilidad ni el poder de compra de las jubilaciones en el total del año.
En cuanto a los posibles beneficiarios del bono de fin de año existe la posibilidad de que un número significativo de jubilados queden excluidos por superar la mínima con el recálculo de la “reparación histórica”. Según datos publicados en Página 12, “algunas proyecciones indican que solamente 3.150.000 jubilados serían receptores del bono de 1.000 pesos”.

Asignación universal

En el caso de los titulares de la asignación universal por hijo (AUH), el bono será de 1.000 pesos pero por familia, sin considerar la cantidad de chicos en cada hogar. Esto reduce el beneficio y el impacto que pueda tener en familias numerosas.
La AUH viene teniendo una pérdida real de poder adquisitivo en los últimos meses. Tanto en marzo como en septiembre de 2016 el aumento no alcanzó a cubrir la pérdida ocurrida durante el último lapso desde el aumento anterior.
El poder adquisitivo de la AUH mejoró a través de los años –medido por su poder de compra–. Creció un 40% nominal en 2014 y un 30% en 2015, cuando ninguna medición –ni siquiera de consultoras privadas– indicaba una inflación que superara ese aumento en los años respectivos.
Este año tendrá una mejora que apenas araña los 32% (acumulados), cuando todas las mediciones señalan una inflación que no baja de 42% para 2016. Así, sin lugar a dudas, habrá una pérdida de poder adquisitivo para los sectores vulnerables.
En Argentina se otorgan alrededor de 4 millones de AUH y Embarazo. En conjunto, las familias beneficiarias –es decir, las titulares que cobran esos derechos– son aproximadamente 2 millones. En la generalidad de los casos, las familias lograban otro ingreso gracias a la demanda de trabajo que se consolidó en la Argentina hasta 2015. Es evidente que menos de dos chicos por familia no verifica el eslogan de derecha que dice que “se embarazan para cobrar un plan”.
Hoy la AUH para protección social tiene un monto de 1.103 pesos por beneficiario. Se cobra 80% cada mes y se acumulan todos los 20% de cada mes para principios del año siguiente, contra comprobante de escolaridad y salud de los chicos y jóvenes.
El subsidio excepcional por única vez de 500 pesos por chico beneficiado, sobre la base de un promedio simple que surge de considerar dos chicos por hogar, llevaría en diciembre de 2016 la AUH a un alto nivel de poder adquisitivo: un 28% por arriba de su valor de septiembre de 2015, pero para lograr un ingreso similar al de septiembre del año pasado la AUH debería subir 150 pesos en diciembre hasta 1.253 pesos, de manera permanente y ajustando por inflación.

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