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El Pelafustán

10.2.17

La “cultura del trabajo” de Perucho



































La foto que difundió Cassani. 

El presidente de Cámara de Diputados de Corrientes hace campaña con la gente humilde y envía mensajes ramplones sobre el “sacrificio” y el “esfuerzo de salir adelante”. Critica a los que cobran un plan social. Sin embargo, él preside un Poder donde hay miles de ñoquis.   

Datapuntochaco

Es un dirigente político de Corrientes. Lidera, desde algunos pocos años, un partido chico, Encuentro Liberal, que es un desprendimiento del histórico Partido Liberal. Su fuerza se identifica con las hormigas. Le dicen Perucho, siguiendo la tradición correntina de que todos los políticos deben tener un apodo. Preside la Cámara de Diputados de esa provincia, es decir que está en la línea sucesoria del mando.
Pedro Cassani, con aspiraciones a ser gobernador, mandó a difundir hace unos días por todos los medios de prensa de Corrientes su visita a una familia del barrio San Roque Oeste, de la capital correntina, a la que definió como “ejemplo de la cultura del trabajo”.
De hecho, el área de Prensa de Cassani, que es el de la Cámara de Diputados, tituló así la “noticia”: “Cassani visitó a familia que brinda ejemplo de la cultura del trabajo”. “Con el objetivo de revalorizar a las personas y familias  que demuestran a la sociedad que se puede ‘salir adelante siempre’ (aún en situaciones adversas), el Presidente de la Cámara de Diputados dialogó con quien crió a sus 7 hijos –algunos de ellos hoy  profesionales–, con su trabajo sacrificado de vendedora ambulante”, comienza el texto.
Cassani se refiere a una señora que desde hace 15 años vende chipás en el Instituto Cardiológico, que, según el parte de prensa del diputado, antes de eso “ofrecía  bijouterie, plumeros, entre tantos otros artículos, puerta a puerta, calle por calle, labor que le permitió la crianza de 7 hijos, a quienes impartió educación escolarizada y hogareña”.
“‘Hoy queremos felicitarte y, en tu figura, a todas las mujeres que se levantan, como vos, muy temprano para ir a trabajar; que son madres, esposas, abuelas, y que se empeñan en colaborar con la comunidad en que viven. Te buscamos, para decirte gracias por todo lo que representás’, le dijo Cassani a la mujer, al entregarle un obsequio, el cual se suma a la estatuilla recibida en reconocimiento a su aporte a la sociedad, otorgada por ente del Gobierno tiempo atrás”, escribieron en Prensa de Cassani.
Si ya el gesto resulta ominoso, la reflexión con que cierra el presidente de la Cámara de Diputados su visita lo es peor aún: “Se fueron perdiendo las banderas de nuestros padres, de nuestros abuelos… tal vez, porque es más fácil –por variadas causas–, hacer una cola en el banco para cobrar un plan social, que trabajar. Por eso,  me parece que gente como ustedes es la que necesitamos revalorizar”.
Es triste que alguien como Cassani ocupe un alto cargo del Gobierno, en este caso el Poder Legislativo de Corrientes. Él valora eso que a muchos les gusta definir como “cultura del trabajo”, pero vive del Estado hace años. Además, preside un poder que, como se sabe, acoge a miles de ñoquis, la mayoría de ellos de buen pasar económico, con sueldos altos, que ni él ni ninguna otra autoridad parlamentaria se animó alguna vez a investigar y depurar. ¿Cultura del trabajo?
Cassani, en vez de andar sacándose fotos con gente que hace maravillas para poder subsistir en una provincia empobrecida como Corrientes, debería ocuparse de que el Estado, de donde sale su suculento sueldo, les garantice a los que menos tienen un trabajo digno, en blanco, con obra social y jubilación.
Cassani se conforma con entregarle un obsequio, sacarse fotos con la actitud propia del demagogo y hacer difundir esa vergonzosa patraña en los medios de prensa locales, todos ellos dirigidos por empresarios como Cassani, explotadores de sus empleados, evasores y violadores seriales de la ley.
Es más, en Corrientes ningún medio, con excepción de Norte, difundió esta noticia. “Una fiscalía federal solicitó una investigación por posible enriquecimiento ilícito al presidente de la Cámara de Diputados de Corrientes, Pedro Cassani, a nombre de quien detectaron más de un millón de pesos, casi 600.000 dólares y alhajas en tres cajas de seguridad de una financiera clandestina y que es querellada por la Unidad de Información Financiera (UIF)”, informó la agencia Télam el año pasado.
La financiera clandestina es Pyramis, que, desde noviembre de 2015, es investigada por los delitos de intermediación financiera no autorizada y siete de sus directivos fueron procesados con embargos millonarios.
De acuerdo con la documentación que difundió Télam, de un total de 300 cajas de seguridad cuyos servicios ofrecía Pyramis, tres se encontraban a nombre del diputado y se hallaron allí el dinero en efectivo y las alhajas.
En la caja de seguridad identificada como 254-A se encontraron 218.971 dólares, en la 60-N, 906.300 pesos y 200.950 dólares y en la B-61, 203.100 pesos y 178.850 dólares.
En su perfil patrimonial reportado por la AFIP, Cassani reconoció en la declaración jurada por el impuesto a los bienes personales tener 106.751 pesos en efectivo en 2015, un plazo fijo en dólares de 412.855, así como acreditaciones bancarias por 1.094.559 pesos, y declaró bienes personales y muebles del hogar por 93.687 pesos.

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